Animate a ser tu propia masajista

Animate a ser tu propia masajista

Porque aunque pocas lo sepan, darte tu buena cuota de mimos también ayuda a la salud de tus piernas.

Por eso te contamos todo lo bien que te puede hacer acostumbrarte a masajear tus músculos especialmente después del ejercicio físico.

Especialistas indican que un buen masaje luego de matarte en el gimnasio puede ayudarte a recobrar tu fuerza más rápido y reanimar tu cuerpo hasta en un 60%.

Esto se debe a que esas caricias en el lugar correcto reducen la inflamación en el tejido y aumentan directamente el flujo sanguíneo en la zona. ¿Qué mejor para evitar esas várices y arañitas?

Eso sí, no te olvides de esperar a que tus músculos se enfríen luego de la actividad que realizaste. Esto puede demorar unas horas.

¡Hacelo vos misma!: no necesitás pagar una fortuna por un masajista cada vez que salís del gimnasio. Apartate diez minutos todos los días ante de irte a la cama y aprovechá.

Masajeá el área que elijas con movimientos profundos y largos, siempre haciendo presión pero suavemente y sin lastimarte.

Podés ayudarte con una barra de goma espuma o unas pelotitas de tenis si lo necesitás o no llegás a la zona afectada.

Si llegás a encontrar un nudo o contractura mientras te realizás el masaje, no te preocupes. Simplemente masajealo de afuera hacia adentro sin provocarte dolor y con una presión muy leve. Estos pasos te van a ayudar a comenzar a desaparecerlo pero sin agredir una zona ya inflamada.

Luego de tus auto-masajes en las piernas no dudes en aplicarte una crema hidratante con mentol que tiene propiedades relajantes y descongestivas. Las vas a sentir mucho más descansadas y listas para caminar todo un nuevo día mañana.